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Andalucia y los transgénicos. Diario de Córdoba.09/09/2011

Este año la empresa Monsanto, dedicada principalmente a la producción y comercializaciónde semillas modificadas genéticamente, ha llevado a cabo una campaña de publicidad para promover la ingeniería genética en Europa anunciando: “Retardar su aceptación es un lujo que nuestro mundo hambriento no puede permitirse”. Lo cierto es que las empresas como Monsanto, DuPont o Cargill, dedicadas a la producción del paquete tecnológico para la agricultura (semillas modificadas, fertilizantes, pesticidas-) aprovechan las situaciones de pobreza y hambre como las que hemos vivido en las últimas semana en el Cuerno de Africa para publicitar y justificar la imposición de sus productos.

En respuesta a esta campaña publicitaria, veinticuatro delegados de 18 países africanos respondieron con una declaración a la prensa: “Manifestamos nuestro enérgico rechazo a que las grandes multinacionales utilicen la imagen de los pobres y hambrientos de nuestros países para promover una tecnología que no es segura, ni es positiva para el medio ambiente, ni económicamente beneficiosa para nosotros-“.

Diversas investigaciones independientes como, por ejemplo, la liderada por el francés Gilles-Eric Séralini, muestran evidencias claras sobre las consecuencias negativas de los transgénicos y los herbicidas asociados tanto medioambientales como sobre la salud humana. Mientras tanto, España es el único país de la UE que cultiva transgénicos a gran escala; otros países como Francia, Alemania e Italia han prohibido la experimentación en su territorio. En 2010 en España se sembraron alrededor de 70.000 hectáreas de maíz transgénico comercial y acogió el 42% de todos los experimentos con transgénicos al aire libre.

En Andalucía la extensión de este tipo de cultivo es de unas 3.000 hectáreas. En 2011 ha recibido la solicitud para la realización de experimentos al aire libre con transgénicos en los municipios de Algarrobo en Málga, Alcalá del Río, Brenes, Dos Hermanas, Ecija, El Cuervo, Guillena, Lebrija, Los Palacios-Villafranca, Marchena y Utrera en Sevilla y Fuente Palmera-Villalón en Córdoba. Los cultivos objeto de experimentación son el algodón, la patata y el maíz.

Aunque Andalucía es tan sólo un leve ejemplo, comparándolo con lo que está sucediendo en Africa. A pesar de los graves riesgos a los que se han asociado los transgénicos y el paquete tecnológico asociado, los gobiernos del continente africano siguen dejando entrar empresas extranjeras que fomentan su uso con el único fin de sacar el máximo beneficio. Los productos que se cultivan en Africa no solamente son para la alimentación humana sino que al menos un tercio se dedica a la producción de agrocombustibles, lo que ha favorecido el uso de las semillas transgénicas justificando que no se destina al consumo humano.

En Andalucía ya se ha iniciado la lucha para liberar a esta Comunidad de los transgénicos “tanto en el campo como en el plato” a través de la Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos (PALT), una red de entidades andaluzas unidas con este fin. A nivel estatal, la Plataforma Rural ha llevado a cabo diversas actividades de sensibilización e incidencia política en contra de los OMG. La respuesta del Gobierno a estas acciones ha sido nula e incluso favorecedora de las empresas transnacionales.

Desde Veterinarios sin Fronteras impulsamos la campaña “Paren, aquí vive gente” para denunciar la falta de control y sanción, por parte de los gobiernos europeos, de las empresas que operan en Africa vulnerando el derecho a la alimentación en los países anfitriones. Consideramos que el acaparamiento de recursos y la imposición de paquetes tecnológicos para la agricultura, sobre todo aquellos que implican el uso de semillas transgénicas, crean dependencias y alejan a los y las campesinas de la toma de decisiones sobre su propia alimentación, haciéndoles vulnerables y empobreciéndoles.

Exige a la ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación Trinidad Jiménez que controle y, en caso necesario, sancione las empresas que vulneren el derecho a la alimentación en Africa a través de http://www.aquivivegente.org

Javier Guzmán

Director de VSF Justicia Alimentaria Global

Paren, aquí vive gente.Javier Guzmán. Periodismo Humano.13/07/2011

aquivivegente.org
Las empresas transnacionales se han convertido en un grave problema, generando en demasiadas ocasiones una indignante destrucción social y ambiental. Y si lo son es porque no hay una suficiente regulación pública de sus actividades. Este hecho es especialmente significativo en el sector agroalimentario y especialmente severo en el continente africano. “Paren, aquí vive gente” trata sobre este hecho. La campaña, organizada por la ONGD Veterinarios Sin Fronteras (VSF), denuncia y propone. Denuncia a estas empresas y corresponsabiliza a los gobiernos que dimiten de sus responsabilidades de control público en defensa del derecho humano a la alimentación, y propone que los estados recuperen su papel regulador de defensa del bien común.Al lado de las palabras están los hechos, confirmando algunas realidades y desmintiendo otras.  Las investigaciones llevadas a cabo por  VSF, así como el trabajo de otras organizaciones, analizan lo que ocurre antes, durante y después de la acaparación de los recursos por parte de estas empresas, confirmando sus efectos negativos. También desmiente que sean, en las condiciones actuales, agentes que mejoren los modos de vida de la gente como frecuentemente se nos dice. Hoy en día no son solución, son problema.Cambian los sectores, los alimentos, los países, las comunidades afectadas, los nombres de las empresas, los nombres de los gobiernos pero el esquema es el mismo. El molde que deseamos romper empieza con el acaparamiento de los recursos naturales: tierras o mares, para luego construir sobre ellos un edificio de producción o pesca industrial con destino la exportación.

En Mozambique, las comunidades campesinas se están viendo amenazadas por la entrada creciente de empresas en busca de grandes extensiones de tierra para la plantación a gran escala de productos como la “jatrofa”, destinada a la elaboración de agrocombustible que más tarde se exportará a los países con más recursos. La presión que estas empresas ejercen sobre la tierra, amenazan la soberanía alimentaria de la población mozambiqueña puesto que el 80% de la misma, vive de la agricultura. De hecho, ya en 2007, más de 5 millones de hectáreas en Mozambique fueron cedidas a empresas nacionales y extranjeras para cultivar “jatrofa” para la producción de agrodiésel, lo que supera la Superficie Agraria Útil de Andalucía. Detrás de la ocupación de esas tierras fértiles encontramos la migración rural, ríos de gente que migran forzadamente hacia las listas de pobreza, hambre o subnutrición. Al mismo tiempo también encontramos manantiales de rabia, de lucha, de esperanza y de reacción ante esa situación entre la población afectada. Esta usurpación de recursos naturales nunca es pacífica, se desarrolla en un mar de violencia, de confrontación, que adopta distintas formas e intensidades en función de cada situación particular. Ante estos hechos no podemos dejar de exigir a nuestros representantes políticos que actúen, porque pueden hacerlo y no lo hacen suficientemente.

Si nos vamos ahora a Senegal nos encontraremos con que la pesca artesanal, que ha sustentado a millares de familias a lo largo del tiempo y que ocupa en la actualidad el 17% de su población activa, está siendo gravemente esquilmada por la sobre explotación de la pesca por parte de empresas mayoritariamente extranjeras. La consecuencia de la sobre explotación es, por un lado, la reducción de la pesca por parte de los pescadores artesanales, lo que aumenta el precio del pescado para el consumo en la comunidad, y por otro lado es destacado el gran impacto ambiental que conllevan las técnicas de pesca que utilizan.

La Unión Europea es la tercera potencia pesquera mundial y el Estado Español tiene un papel relevante teniendo en cuenta que posee el 67% de la flota europea que faena en aguas extracomunitarias.

Otro de los casos estudiados por VSF se encuentra en Uganda donde la agricultura es el principal medio de vida empleando por el 80% de la población, allí numerosas comunidades campesinas se han visto perjudicadas por el grupo cafetero alemán Neumann Kaffee Gruppe, a quien se ha cedido 2.500has de tierra de las que vivían familias campesinas. Estas familias han sido desplazadas y en la actualidad disponen de una menor cantidad de tierra y de peor calidad. La comunidad campesina de Madudu ha sido una de las afectadas y ya se ha organizado para luchar contra el grupo alemán, el cual también cuenta con una filial importadora en el territorio español, llamada COPROCAFÉ IBÉRICA  S.A.

En nuestro imaginario podemos crearnos una imagen fatalista del continente africano, podemos llegar a pensar que su situación se debe a causas casi sobrenaturales (falta de desarrollo, así en abstracto) o climáticas (sequías, inundaciones y plagas diversas), podemos llegar a proyectarnos un continente a la deriva, sin fuerza, donde las causas reales de su dramática situación se desdibujan hasta convertirse en un borrón sin forma, un tachón sin contorno donde no se vislumbran responsabilidades ni responsables. Contrariamente a ello, las comunidades bullen en luchas, resistencias y elaboración de propuestas, y nos señalan con la punta del dedo a las transnacionales como destructores de sus modos de vida, de su agricultura familiar diversa y productiva, de su pesca artesanal fructífera en peces y trabajo. Y nos señalan también a la responsabilidad extraterritorial de los gobiernos, de nuestros gobiernos.

Lo dice también el Relator de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación que lleva años reclamando, exigiendo, una regulación multilateral de las actividades de las empresas transnacionales. Los gobiernos deben reconocer sus obligaciones extraterritoriales con respecto al Derecho a la Alimentación y se deben abstener de aplicar políticas o programas que puedan tener efectos negativos sobre el derecho a la alimentación de personas que viven fuera de su territorio. Así mismo reclama que los gobiernos deben respetar, proteger y promover la realización del derecho a la alimentación.

Y hacemos nuestras sus demandas. Absolutamente. En el actual sistema económico, cada vez más global, más conectado, mas inmaterial, más financiero, la regulación pública transnacional se hace más urgente y necesaria que nunca.

Por todo esto, VSF pretende, a través de la campaña “Paren, aquí vive gente”, sensibilizar a la población española para que solicite al gobierno que deje de favorecer la inseguridad alimentaria en África. Concretamente, desde VSF demandamos al gobierno: 1) que reconozca sus obligaciones cuando sus ciudadanos y ciudadanas, empresas o bien terceras partes sujetas a su jurisdicción, actúen fuera de su territorio para evitar posibles impactos sobre el derecho a la alimentación, 2) que utilice herramientas de control y sanción cuando éstos violen el derecho a la alimentación.

Javier Guzmán

Director de VSF Justicia Alimentaria Global

Ecoagricultura para alimentar al mundo. El Pais – 17/03/2011

Este martes la ONU, a través del informe anual de su relator especial sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier de Shutter, pidió un giro radical y urgente hacia la ecoagricultura como la única manera de poner fin al hambre y de enfrentar los desafíos del cambio climático y la pobreza rural.

Llevamos años y años oyendo que la solución al hambre en el mundo, especialmente en África, pasaba por emprender “la revolución verde”, esto es, incrementar la productividad de los cultivos, buscando la eficiencia económica y el rendimiento en un sistema totalmente industrializado y dependiente de las grandes multinacionales, de las semillas transgénicas, el petróleo, los fertilizantes, los agrotóxicos, etcétera. Ahora sabemos por boca de la ONU que es falso. La alternativa basada en soluciones campesinas y agroecológicas ha sido denostada desde Estados e instituciones, porque, como dice Shutter, “no va en línea con el paradigma dominante”.

Pero finalmente la ONU reconoce lo que ha sido una verdad silenciada, que el modelo de producción agroecológico tiene un mayor rendimiento económico y es clave para frenar el cambio climático; o que en 20 países del África subsahariana, por ejemplo, los rendimientos aumentaron en un 214% en 44 proyectos usando técnicas de agricultura ecológica. Este dato en muy superior a lo que jamás logró ningún cultivo genéticamente modificado. Es sin duda una buena noticia, en contraste con la posición de España, que en los últimos años se ha convertido en el mayor productor de transgénicos de Europa y que apoya a través de la participación y financiación del Programa de Agricultura y Seguridad Alimentaria Global (GASFP), programa también apoyado por la Fundación Bill y Melinda Gates que es la organización financiadora y gran promotora de esa nueva revolución verde en África. Esperemos que este informe haga rectificar la posición de nuestro Gobierno.

Responsabilidad Pesquera. El Pais. 19/11/2010

Estamos en pleno proceso de reforma de la Política Pesquera Común, política que nos ha llevado a la situación actual de insostenibilidad ecológica y crisis del modelo de pesca, en la que el Estado español tiene un papel esencial, ya que nuestra flota es la más numerosa y la que dispone de una mayor capacidad de toda la eurozona.

Esta semana hemos recibido una buena noticia: la Comisión Europea ha adoptado una propuesta en la que se fijan los niveles de los totales de capturas admisibles y del esfuerzo pesquero para el Atlántico, el mar del Norte y las aguas internacionales reguladas por organizaciones regionales de ordenación pesquera.

Esta propuesta se basa en dictámenes científicos sobre las cantidades de las distintas especies que pueden capturarse de forma sostenible. Este modelo pasa obligatoriamente por el apoyo a la flota costera artesanal, está comprobado que es la más sostenible en métodos de pesca y que mantiene el empleo y tejido social en las poblaciones costeras.

Pero no olvidemos que ahora hay que pasar de las buenas palabras a los hechos. La realidad hoy es que existe un exceso de capacidad de la flota pesquera de la Unión Europea que constituye una de las principales razones de la sobrepesca.

Según la Comisión Europea, el tamaño de la flota europea actual duplica o hasta triplica el necesario para capturar las poblaciones disponibles actualmente.

Hasta la fecha se siguen otorgando subvenciones millonarias para la modernización e industrialización de la flota pesquera, mientras que los fondos son inexistentes para la promoción de la pesca artesanal y sostenible.

Esperemos que en esta reforma nuestro Gobierno esté a la altura de las circunstancias.

Javier Guzmán

Director de VSF Justicia Alimentaria Global